Archivos para 2/07/08

02
Jul
08

Charles Bukowski

Un hombre viejo, un “Dirty old man“, es considerado el ultimo poeta maldito, escritor de origen aleman pero crecido en estados unidos (Andernach, 16 de agosto de 1920Los Ángeles, 9 de marzo de 1994), su crudeza te abofetea,te ofende, te emociona, te saca del letargo en el que te encuentres, no tiene consideración con nada ni por nadie, escribio durante toda su vida, pero fue a los 50 años y hasta que se harto de su trabajo como cartero que decidio “jugar a ser escritor y morirse de hambre”, eh aqui algo de su poesia:

Conocí a un genio

” Hoy
conocí a un genio en el tren
como de seis años de edad;
se sentó a mi lado y,
mientras el tren
corría por la costa,
llegamos al océano.
el niño me miró y me dijo:
el mar no es nada bonito.

fue la primera vez
que me di cuenta
de ello. “

LOS GEMELOS

A veces insinuaba que yo era un cabrón y yo le decía que escuchase

a Brahms y yo le decía que aprendiese a pintar y a beber y que no se dejase

dominar por las mujeres y los dólares

pero me gritaba: por amor de Dios, piensa en tu madre,

piensa en tu país,

¡nos vas a matar a todos!…

recorro la casa de mi padre (por la que aún debe 8.000 dólares

tras 20 años de trabajar en el mismo sitio) y observo sus zapatos gastados

cómo deformaron sus pies el cuero como si hubiese estado furioso plantando rosas,

y lo estaba, y observo su cigarrillo consumido, su último cigarrillo,

y la última cama en la que durmió aquella noche, y siento que debería volver a estirar las sábanas

pero no puedo, pues un padre siempre es el amo, incluso aunque se haya ido;

supongo que estas cosas han pasado una y otra vez, pero no puedo evitar pensar

morir en el suelo de una cocina a las siete en punto de la mañana

mientras los demás hacen el desayuno

no es tan terrible

a menos que te pase a ti / …

entro, me pruebo un traje azul claro

mucho mejor que cualquiera de los que he usado jamás

y agito los brazos como un espantapájaros al viento

pero no sirve de nada;

no puedo mantenerle vivo

por mucho que nos odiáramos uno al otro,

éramos exactamente iguales, podríamos haber sido gemelos

el viejo y yo: eso

decían. Tenía sus bulbos protegidos

preparados para plantarlos

mientras yo estaba con una puta de la calle Tres.

Muy bien, concédenos este momento: de pie frente a un espejo

con el traje de mi padre muerto

esperando morir

también.